Waraos detenidos en Guasina sufren hacinamiento y falta de alimentos

Los familiares de los indígenas privados de libertad exigen justicia en los procesos judiciales

El Centro de Resguardo Policial Guasina, ubicado en el estado Delta Amacuro, es el centro de reclusión donde van a parar los indígenas privados de libertad por delitos graves y menores en esa entidad. Los indígenas detenidos en este centro sufren hacinamiento y falta de alimentos.

Rafael González, un dirigente de la población warao, asegura que las leyes venezolanas cometen una gran injusticia con los casos de los waraos retenidos en Guasina. «Las audiencias y los procesos se retrasan, la mayoría de los waraos presos no son delincuentes, son padres de familia que se encuentran encerrados por delitos leves», asevera.

Familiares de seis waraos retenidos en el año 2021 y acusados por trata de personas y asociación para delinquir, quienes pidieron reservar sus nombres, aseguran el hacinamiento de los detenidos en el Centro de Resguardo Policial de Guasina. «No cuenta con la garantía de sus derechos como indígenas por parte de funcionarios del Estado venezolano. La falta de alimentación y la ausencia de sitio de reclusión solo para indígenas son dos de las omisiones que atraviesan los detenidos en su sitio de reclusión», aseguran.

La indígena Moraima González, madre de Wilmer Derli González de 34 años de edad, detenido en el año 2021, relata que diariamente se ve en la obligación de llevarle la comida. Esta tarea ha sido una proeza para la familia  que se vio en la obligación de mudarse a una casa más cercana para poder asistir a Wilmer.

De acuerdo al testimonio de familiares, la mayoría de los indígenas que se encuentran actualmente en Guasina son acusados por trata de personas y asociación para delinquir, denuncian también que la jurisdicción de justicia especial indígena no funciona en la entidad.

De igual forma, Tomas Zabaleta, docente universitario en la cátedra de cultura indígena y antropología, asegura que el Estado venezolano vulnera los derechos fundamentales de los indígenas que son privados de libertad y agrega que «solo para el voto son buenos los indígenas».

En 2020 Kapé Kapé solicitó a la dirección del Centro de Resguardo Policial Guasina realizar una visita a los waraos detenidos en el sitio, requerimiento que fue negado.

Rafael González envió un mensaje a las instituciones de derechos humanos para que retomen los casos y se aceleren los procesos de estos waraos que cayeron en actividades ilícitas en medio de la crisis económica que viven en sus comunidades. «No son delincuentes, son padres de familias, sus hijos esperan por su regreso».

En enero de 2021 murió en la cárcel de El Rodeo II el indígena pemón, Salvador Franco, quien fue trasladado de manera irregular junto a otros 13 pemones a este centro de reclusión, ubicado a 1.200 kilómetros de distancia de su lugar de residencia.

A raíz del traslado, Amnistía Internacional expresó su preocupación por «las condiciones de detención y traslado arbitrario de un grupo de 13 personas indígenas pemón vinculadas a una investigación sobre los hechos del 22 de diciembre de 2019 en los que un grupo de funcionarios militares retirados habrían presuntamente tomado una comandancia militar en el Estado Bolívar al sur de Venezuela”.

Siete meses después de su traslado, fallecía Salvador Franco producto de edema cerebral, shock séptico y reacciones producto de tuberculosis y desnutrición que comenzó a padecer luego de su detención.

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